Los masajeadores cervicales se están poniendo cada vez más de moda tanto por su efectividad y lo sencillo que resulta utilizarlos como por su precio asequible.

Y es que ¿quién puede decir que no a un relajante masaje en casa después de un día agotador?

comprar masajeador cervical

Pero ¿en qué consisten y cómo funcionan exactamente este tipo de masajeadores cervicales?

Vamos a ver y a responder las dudas más frecuentes que suele tener la gente a la hora de comprar un masajeador cervical.

Lista de Dudas Frecuentes

Puedes utilizar esta tabla para ir directamente al punto que más te interese sin perder tiempo.

¿Tiene selector de intensidad de la temperatura?

Este tipo de masajeador cervical cuenta con una función de calor que proporciona una intensidad fija, no consta de varios niveles de temperatura.

Por otra parte, aclarar que la función de calor es opcional, puedes activarla o puedes prescindir de ella durante el masaje según consideres oportuno.

¿Es normal que el calor que proporciona sea tan moderado?

Los masajeadores cervicales, así como ocurre con otro tipo de productos con función térmica como almohadillas o mantas eléctricas, han de ceñirse a una normativa al respecto que, por seguridad, impide sobrepasar cierto grado de calor.

Por ello, el calor que proporcionan es muy similar en todos los modelos.

La mayoría de las personas que han comprado un masajeador cervical de este tipo coinciden en que el calor que proporciona, aunque no es especialmente elevado, se nota lo suficiente y resulta muy agradable.

“Emite el calor necesario para que tu cuello esté caliente y lo pueda soportar”

Claro que, como todo, que sea un calor agradable, que apenas se note o que pueda llegar incluso a quemar un poquito al cabo de un rato dependerá, evidentemente, de la sensibilidad de cada uno.

¿Cómo es exactamente lo del apagado automático? ¿Cuánto hay que esperar para volver a encenderlo?

Esta función se incluye para:

  • por un lado, evitar posibles lesiones por masaje excesivo
  • por otro lado, evitar un sobrecalentamiento del aparato en caso de que, por ejemplo, la persona que lo utilice se quede dormida u olvide desconectarlo

Una vez se ha apagado puede volver a encenderse de nuevo pasados unos segundos (si es un minuto mejor que medio) y así sucesivamente. En caso de que desees utilizarlo por un periodo de tiempo más bien extenso (1 hora u hora y media, por ejemplo) lo recomendable es darle un descansito de unos 5-10 minutos* transcurrida aproximadamente media hora de uso continuado.

Asegurar un perfecto funcionamiento

De todos modos, el masajeador se apagaría automáticamente por seguridad al detectar un sobrecalentamiento, ya que también lleva integrado un dispositivo para ello que se encarga de contrastar en todo momento la temperatura con respecto a la máxima que puede soportar para asegurar un perfecto funcionamiento.

En caso de apagado automático por sobrecalentamiento, deberás esperar a que el aparato se enfríe para seguir utilizándolo.

*Seguramente si en lugar de 5 o 10 minutos son 3 tampoco pasaría nada, pero cuando nos referimos a este tipo de tiempos siempre nos gusta hacerlo holgadamente ya que estos detalles a veces pueden marcar la diferencia y contribuir a alargar el periodo de vida útil del masajeador cervical.

¿Tiene batería recargable?

La mayoría de los modelos funciona conectado a la red eléctrica o al encendedor del coche. No obstante, también hay masajeadores cervicales que funcionan con batería.

Aquí puedes echar un vistazo a nuestro Análisis detallado del masajeador cervical con batería más vendido este año.

¿Puedes tumbarte en la cama con el masajeador puesto en el cuello?

Por comodidad, por seguridad y para conseguir el mejor resultado en el masaje, utilizarlo en esa posición para tratar la parte del cuello en concreto no sería lo más adecuado.

Ten en cuenta (cuando hablamos de estar tumbados boca arriba dejando debajo el masajeador) que al dejar caer todo el peso en el masajeador dejarías de controlar la presión del masaje (que, como veíamos más arriba, puedes regular a través de las abrazaderas), no así la velocidad, y te estarías exponiendo a un potencial daño, ya que se trata de una zona especialmente delicada.

Lo ideal: sentado o de pie

Lo ideal para masajear esa zona en concreto es hacerlo sentado o de pie, en una posición en que puedas tener la espalda erguida y el masajeador solo esté en contacto con la zona del cuerpo en cuestión que quieras tratar, el cuello en este caso.

De todos modos, como siempre, te recomendamos que vayas poco a poco probando tu masajeador cervical y descubriendo las dinámicas de masaje que mejor te sientan:

  • para masajear las piernas, gemelos, tobillos o pies sí puede ser una buena opción hacerlo mientras estás tumbado boca arriba
  • tumbado boca abajo en la cama también puedes probar a utilizarlo en la zona de la espalda, en los glúteos o en los gemelos, por ejemplo

¿Cuál es exactamente la función de las abrazaderas?

A través de las abrazaderas podrás:

  1. Ejercer una mayor o menor presión con los brazos para regular la contundencia del masaje (puedes simplemente tenerlos apoyados en las abrazaderas o presionar en la dirección opuesta a la superficie de masaje para ceñirla más a la zona del cuerpo y conseguir así un masaje más profundo o intenso)
  2. Desplazar la superficie de masaje con un simple movimiento de los brazos: si, por ejemplo, estás masajeando la parte alta de la espalda, puedes deslizar, digamos, el masajeador poco a poco hasta la zona lumbar para ir masajeando toda la zona de la espalda

¿Con un uso diario se acaban quitando las contracturas de hombros y cuello?

Este tipo de masajeador cervical está más bien pensado para relajar o aliviar el dolor.

Si padeces leves tensiones musculares tal vez sí puedas eliminarlas tras utilizarlo unas cuantas veces, previniendo así a su vez que las molestias aumenten o que los músculos se carguen más de la cuenta.

Un tratamiento complementario

Igualmente, lo ideal sería complementar este tipo de tratamiento con algunos ejercicios que puedan ayudar también a prevenir las molestias con el fin de que desaparezcan con el tiempo o no sean tan frecuentes.

En caso de contracturas o de molestias mayores, en la mayoría de los casos probablemente sea necesario combinarlo con otro tipo de tratamientos para eliminar los dolores al completo. Siempre dependerá de cada persona y de cada dolencia en concreto.

“Yo lo uso como preventivo para no tener que llegar a hacer uso del fisioterapeuta, y la verdad que hasta la fecha muy bien. Lo uso siempre que noto tensión y funciona

“Yo voy al fisioterapeuta cada 2 semanas y este cacharro me sirve para mantenerme sin tanta tensión entre sesión y sesión y así no tener que darme sesiones de fisio tan a menudo con el gasto de dinero que supone”

¿Es normal que el masaje haga daño?

Es normal que sientas cierta presión al recibir el masaje, y también influirá lo cargada que tengas la zona en que sientes molestias y la intensidad/velocidad que apliques.

Por norma general, un masajeador de este tipo viene especialmente bien para aliviar tensión muscular, pequeñas contracturas o sobrecargas puntuales.

Diferentes dinámicas de masaje

En caso de tener una dolencia algo delicada, como una contractura, como siempre dependerá del caso concreto de cada persona. Aplicando la dinámica de masaje adecuada es probable que puedas rebajar las molestias sin llegar a forzar más de la cuenta la zona afectada.

Lo ideal es ir probando, ir viendo cómo te sientes, experimentar poco a poco con distintas dinámicas de masajes, distintas duraciones, y ver si la cosa va llevando una buena evolución.

No obstante, has de tener precaución a la hora de sentir dolor o de que el masaje llegue a resultarte molesto. Si tienes alguna contractura fuerte lo recomendable es:

  • que no fuerces el masaje, especialmente cuando empieces a sentir más molestias de la cuenta
  • y, de ser posible, combines este tratamiento con la ayuda de un especialista.

P.D.: también es importante que tengas en cuenta un par de cosillas más:

  1. Colocar bien el masajeador y mantener una buena postura mientras lo utilizas (sentado y erguido, especialmente si vas a ubicarlo en la zona de cuello y hombros), tratando de tener la parte del cuerpo en cuestión relajada, para contribuir así a que el masaje sea lo más eficaz posible
  2. Ir siempre de menos a más; ir probando con una intensidad baja e ir subiendo poco a poco forzando lo menos posible

¿Durante cuánto tiempo seguido es recomendable utilizarlo?

Lo ideal es no superar los 30 minutos de uso continuado para masajear una misma zona.

También dependerá de la intensidad que selecciones, si es más bien un masaje para relajarte o un masaje algo más intenso.

En caso de utilizarlo durante un tiempo más o menos prolongado, lo recomendable sería alternar periodos de masaje más intensos con otros más suaves, con el fin de evitar sobrecargar o que termine dolorida la zona en que tienes las molestias.

Como todo, lo suyo es que vayas probando y poco a poco tratando de discernir cuándo, cómo y por cuánto tiempo un masaje te sienta lo mejor posible y te deja relajado y como nuevo para el resto del día. Ese tiene que ser el fin 🙂